En Xíkara hemos transformado este dormitorio principal en un espacio que respira calma, calidez y bienestar. El objetivo era claro: convertirla en una suite acogedora y sofisticada, donde el diseño y el confort fueran de la mano.
Nuestros clientes buscaba: un dormitorio cálido, cómodo y elegante, con una estética cuidada que estuviera a la altura del entorno y de la vivienda.
Diseño y solución a medida
Un cabecero protagonista que marca el estilo
El cabecero tapizado con capitoné, en un tono topo suave, se planteó como el gran protagonista del proyecto. Su diseño alto, con línea superior curva y detalle de tachuelas perimetrales, aporta una imagen de hotel boutique y refuerza la sensación de calidad y confort.
La base de la cama, también tapizada, da continuidad al diseño y ayuda a generar un bloque uniforme, visualmente muy equilibrado.
El banco mostaza: el punto de color perfecto
El banco capitoné en color mostaza, visible tanto en la imagen inicial como en el resultado final, es la pieza que aporta personalidad al conjunto. Actúa como acento de color frente a la paleta neutra del dormitorio, sin romper la armonía.
Además de su función estética, ofrece un apoyo práctico para dejar ropa o sentarse cómodamente, completando la escena a los pies de la cama.
Materiales y acabados
En este proyecto hemos trabajado con una paleta muy cuidada de tonos neutros y texturas agradables al tacto:
- Tapicería del cabecero y base en tono topo, que aporta sofisticación y combina con cualquier estilo textil.
- Banco tapizado en tejido mostaza, resistente y cálido, pensado como acento de color duradero.
Todo se ha seleccionado para garantizar una imagen atemporal, fácil de mantener y con una gran sensación de calidad.
Resultado final: de habitación desnuda a suite acogedora
En Xíkara no solo diseñamos y fabricamos mobiliario; acompañamos a nuestros clientes en esa última fase clave en la que los detalles, los textiles y la elección de cada pieza definen la experiencia final del espacio. Este dormitorio principal es el ejemplo perfecto de cómo, trabajando sobre una buena base y afinando cada elemento, una habitación correctamente amueblada puede convertirse en un refugio al que apetece volver cada día.